Obviamente no nos olvidamos de que sin María Salomé (Chuchi), nosotros no estaríamos.omos la cuarta generación de una familia de hombres luchadores que quiere salir adelante, y cada padre intenta darle lo mejor a sus hijos para que puedan salir adelante con sus propias herramientas.
“No somos perfectos, pero no hay duda de que todo lo que hacemos lo hacemos de corazón y con las mejores intenciones.”